¿Conoce la Bóveda de la Capilla Sixtina? Aprenda todo aquí

La bóveda de la Capilla Sixtina está considerada como una de las creaciones más impresionantes de la historia del arte mundial. Se trata de un conjunto de pinturas realizadas por el afamado pintor Miguel Ángel y que hoy en día pueden ser apreciadas por cientos de personas que visitan cada año los espacios de esta capilla ubicada en Roma.

Bóveda de la Capilla Sixtina

Bóveda de la Capilla Sixtina

La Capilla Sixtina, una de las más importantes de la Ciudad del Vaticano en Roma está constituida como uno de los centros religiosos con mayor atracción visual del mundo y en eso en gran parte se debe a sus innumerables pinturas y cuadros con las que cuenta en su interior. En nuestro artículo de hoy vamos a estar hablando un poco acerca de la Bóveda de la Capilla Sixtina, un conjunto de pinturas al fresco que se realizaron con la finalidad de decorar la bóveda de esta importante capilla italiana.

La Bóveda de la Capilla Sixtina podría considerarse como una de las creaciones artísticas más impactantes de todos los tiempos. La misma fue pintada entre los años 1508 y 1512 por parte del reconocido artista plástico Miguel Ángel, encargado de elaborar quizás una de las obras pictóricas más complejas de toda la historia del arte. La elaboración de este conjunto de pinturas al fresco se producto luego de un encargo realizado por el entonces Papa Julio II.

La petición del Papa Julio II se hizo con la intención de sustituir la pintura que había en aquel momento a base de un fondo azul con estrellas doradas, una obra que había sido realizada por Pier Matteo d’Amelia. La Bóveda de la Capilla Sixtina creada por Miguel Ángel estuvo centrada en historias del Génesis, narradas desde el extremo del altar hasta la puerta de entrada de la capilla y las pinturas abarcan un espacio de más de 500 metros cuadrados.

Sin duda alguna que hablar sobre la Bóveda de la Capilla Sixtina es hacer referencia a una de las mayores y más destacadas obras de arte del Renacimiento y de la historia del arte mundial. Una de las primeras impresiones visuales, una vez que entramos al interior de la capilla, es precisamente contemplar esta bóveda de 460 metros cuadrados, plagada de tanto arte y talento por parte del gran Miguel Ángel.

Bóveda de la Capilla Sixtina

Admirar cada detalle artístico y visual de la Bóveda de la Capilla Sixtina puede resultar asombroso y hasta complicado debido a la gran cantidad de elementos que colocó Miguel Ángel en esta obra. Observar también pudiera provocar algún dolor de cuello por el tiempo que se tiene que estar mirando hacia arriba, a un lado, al otro y hasta al suelo.

Es importante recordar que en sus inicios, la Bóveda de la Capilla Sixtina estuvo pintada por Piero Matero de Amelia y era toda azul con algunas estrellas doradas, sin embargo, con el pasar de los años la creación se fue deteriorando, especialmente el techo, afectando la obra. Esta situación llevó al Papa Julio II a buscar a alguien que se encargará de cubrir una bóveda de tal magnitud, llegando a conocer al artista Miguel Ángel.

La idea en un primer momento era pintar la bóveda de la Capilla Sixtina con el tema central de los doce apóstoles con Jesús y la Virgen María y San José, sin embargo, Miguel Ángel no hizo caso a esa petición y pintó afortunadamente lo que mejor le pareció para ese momento. El artista pintó en primer lugar nueve frescos representativos del libro de Génesis, donde destacan varios profetas y sibilas. (Ver artículo: Museo de las Culturas Aborígenes)

Análisis de la bóveda de la Capilla Sixtina

En esta parte de nuestro artículo vamos a estar realizando un breve análisis sobre esta impresionante obra del maestro Miguel Ángel como lo es la bóveda de la Capilla Sixtina, una de las creaciones más cautivadoras de la trayectoria artística del pintor. El primer dato que debemos destacar es que la bóveda está compuesta por unas 300 figuras diferentes que hacen alusión en su mayoría a personajes del libro de Génesis, tema central de la pintura.

Bóveda de la Capilla Sixtina

Quienes han tenido la oportunidad de visitar la Capilla Sixtina y de observar las pinturas plasmadas en la bóveda se habrán podido dar cuenta que la misma se encuentra compuesta por figuras caracterizadas por sus grandes proporciones, lo que significó un gran reto para Miguel Ángel al momento de pintar la obra. Todas estas figuras que están reflejadas en la bóveda fueron inspiradas en el Génesis de la Biblia.

Cada una de las más de 300 figuras que componen la bóveda de la Capilla Sixtina se encuentran organizadas en tres registros superpuestos: Los lunetos, las enjutas y pechinas y la sección central. En ésta última podemos notar cómo Miguel Ángel se encargó de narrar las primeras historias del Génesis, que van desde el primer momento de la creación del mundo hasta el diluvio universal.

En esta parte central de la Bóveda de la Capilla Sixtina las personas tienen la oportunidad de observar impactantes escenas como la de los Ignudi o algunos personajes desnudos, todos ellos sentados sobre elementos cúbicos. Por su parte en las enjutas y lunetos, Miguel Ángel se enfocó en ilustrar a los antecesores de Cristo, por ejemplo, algunos profetas y las sibilas. En las pechinas podemos observar las historias de Israel.

Una de las primeras impresiones que tienen los espectadores al observar la bóveda de la Capilla Sixtina es que cada una de las figuras allí representadas parecen estar encerradas dentro de esculturas y estructuras arquitectónicas, sin embargo, la realidad es que Miguel Ángel realizó no esculturas sino auténticas pinturas hechas tridimensionalmente y por eso es que el espectador tiene una ilusión óptica diferente.

El análisis central de la Bóveda de la Capilla Sixtina está basado principalmente en sus más de 300 figuras. Estas figuras llaman poderosamente la atención de los espectadores debido a que son de exageradas proporciones, permitiendo que las mismas puedan ser observadas desde una gran altura. Los personajes de la obra parecen salir del cuadro, pero en realidad es un efecto que logró Miguel Ángel ha darle un toque de tridimensionalidad.

Entre las escenas principales de la Bóveda de la Capilla Sixtina podemos nombrar a un primer grupo representado por Dios creando el cielo y la tierra, siendo él la figura principal. En un segundo grupo se encuentra la creación de Adán, la creación de Eva y el Pecado Original. Luego encontramos un tercer y último grupo donde el artista narra a la perfección el diluvio universal y la borrachera de Noé, una narración que inicia en el extremo próximo al altar y concluye en la entrada de la capilla.

Cuando analizamos por completo la composición de la Bóveda de la Capilla Sixtina podemos entender que la intención del artista Miguel Ángel fue claramente representar, de manera gráfica, la historia del Génesis, sin embargo, también existen elementos de la mitología griega, lo que le aporta a la obra un vínculo entre la antigüedad y el cristianismo.

Miguel Ángel logró un resultado impresionante con su pintura en la bóveda de la Capilla Sixtina. Si bien es cierto que tardó unos cuantos años en terminarla, su final dejó impactado a más de uno. Cada personaje de la obra se caracteriza por ser dinámico y mantener su estado de humor o temperamento, es decir, podemos ver personajes serios, sorprendidos, pensativos y hasta furiosos.

Bóveda de la Capilla Sixtina

Para lograr crear figuras de las características visuales de las que se observan en la bóveda de la Capilla Sixtina hace falta mucho estudio y disciplina, aspecto que logró Miguel Ángel. Sus figuras creadas no son desproporcionadas a pesar de ser enormes. Por el contrario, las más de 300 figuras de la obra se caracterizan por tener mucho movimiento y dinamismo. Los colores usados por el artista son fuertes y contrastantes. (Ver artículo: Centro de Arte Contemporáneo de Quito)

Comentarios

Cuando hablamos de la Bóveda de la Capilla Sixtina resulta casi que imposible no realizar comentarios acerca de esta impresionante obra del maestro Miguel Ángel, artista que en el año 1508 recibió el encargo de pintar el techo de la Capilla Sixtina por parte del Papa Julio II. Recordemos que antes de la obra de Miguel, el techo del lugar no resultaba llamativo, solo estaba decorado con u color azul y varias estrellas doradas, sin embargo, eso no fue lo que llevó a cambiar la imagen del lugar.

Las autoridades papales de la época deciden cambiar aquel color azul con estrellas doradas del techo de la Capilla Sixtina debido a que en el lugar comenzaron a aparecer algunas grietas lo que aconsejaban a una restauración próxima. Luego de muchos análisis, el Papa Julio II finalmente decide contactar a Miguel Ángel para que se encarga de cubrir la bóveda de la Capilla Sixtina, no obstante, lejos de aceptar ese encargo con agrado, Miguel Ángel se resiste a hacerlo con todas sus energías.

Lo que llevó a Miguel Ángel a dudar por un momento sobre el encargado realizado por el papa Julio II fueron dos principales motivos, el primero de ellos era que a pesar de su formación de joven como pintor, él creía que no estaba en la capacidad de cumplir con el recado por considerarse netamente un escultor. Luego de pensarlo mucho, decide asumir el reto más por una obligación.

Bóveda de la Capilla Sixtina

El primer gran esbozo de la bóveda de la Capilla Sixtina se componía por los doce apóstoles en los tuneros (espacios entre las enjutas), sin embargo, al poco tiempo de iniciar su creación, Miguel Ángel decide cambiar por completo la idea inicial por un proyecto mucho más tentador. En los primeros años de pintura él contó con el apoyo de algunos ayudantes, sin embargo, después los despide y emprende en solitario el trabajo, algo que parecía difícil de lograr por tratarse de un espacio de 500 metros cuadrados.

Los grandes comentarios acerca de la obra en la Bóveda de la Capilla Sixtina están enfocados en su mayoría a las más de 300 figuras que logró plasmar Miguel Ángel en su emblemática obra, figuras que además impresionan a la vista del espectador debido a sus grandes proporciones. También resultan hermosas por la técnica al fresco que empleó el artista, una técnica que para él no resultó desconocida debido a que la había descubierto en el taller de Ghirlandaio.

Pintor

A lo largo de este interesante artículo hemos venido hablando sobre la maravillosa obra de la bóveda de la Capilla Sixtina, destacando cada uno de sus elementos artísticos y visuales, sin embargo, es momento de hablar acerca del creador de esta impresionante obra. Miguel Ángel fue el responsable de pintar el conjunto de obras que conforman la bóveda de este sagrado lugar ubicado en la Ciudad del Vaticano. Conozcamos más sobre su vida.

Miguel Ángel es uno de los artistas más importantes de todos los tiempos. Él tardó alrededor de diez años en pintar cada una de las pinturas que recubren la bóveda y la pared del fondo encima del altar, obras que actualmente son admiradas y celebradas en todo el mundo. El nombre verdadero de este artista era Michelangelo Buonarroti, popularmente conocido en España como Miguel Ángel.

Bóveda de la Capilla Sixtina

Este destacado artista nació en la localidad de Caprese el 6 de marzo del año 1475 y murió en la ciudad de Roma el 18 de febrero de 1564. Fue un importante arquitecto, escultor y pintor italiano del renacimiento, descrito como uno de los más notables genios de la historia, no sólo debido a sus impresionantes esculturas creadas, sino también por sus diversas pinturas y obra arquitectónica.

Miguel Ángel se encargó de realizar una gran trayectoria artística a lo largo de más de setenta años entre Florencia y Roma, localidades donde Vivían sus grandes mecenas. Su impacto fue tal que se convirtió en el primer artista occidental del que se publicaron dos biografías en vida. Desde sus primeros años de vida mostró dotes artísticas para la escultura, una disciplina en la cual empezó a sobresalir.

El artista Miguel Ángel comenzó su formación como pintor cuando apenas tenía 12 años de edad en el taller de la familia Ghirlandaio. Luego un año más tarde empezó a dar sus primeros pasos en el mundo de la escultura a través de Bertoldo di Giovanni. Su mayor parte como artista la vivió entre Florencia y Roma, de donde surgieron grandes obras como El David y la Bóveda de la Capilla Sixtina.

Bóveda de la Capilla Sixtina

Los últimos años de vida de Miguel Ángel los dedicó prácticamente a la arquitectura, donde también logró realizar una impresionante labor. Allí se mantuvo hasta el día de su muerte en la ciudad de Roma a sus 88 años de edad. (Ver artículo: Museo de Picasso de París)

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