Aprenda todo sobre el Centro Belga del Cómic

Los amantes de las historietas o Cómics no se quedan atrás, para ellos dedicamos este articulo sobre el Centro Belga del Cómic, también conocido como Museo del Cómic, es un espacio para rendir tributo al Cómic Belga. Está ubicado en la Rue des sables, en Bruselas. Si eres amante de los Cómic no te puedes perder este Post, te encantará!!

Centro Belga del Cómic

Historia

El Centro Belga del Cómic, es un santuario para los seguidores y amantes de en el las historietas, mejor conocidas como Cómics. Su se ubica en Bruselas, en el edificio de estilo art nouveau, con diseño del talentoso y reconocido arquitecto Víctor Horta en 1906, con la finalidad de resguardar los antiguos almacenes Waucquez. En sus adyacencias se encuentra la estatua monumental de Tomás el Gafe, que identifica el museo.

La reseña histórica de este Centro del Cómic se remonta a 1975, cuando un viejo pupilo de Víctor Horta, el también arquitecto Jean Delhaye, logró que se valorara la estructura. Lo que conlleva que una década después se desarrollara eficientemente el proyecto que reviviría los Almacenes Waucquez, que estuvo en funcionamiento a través de sus primeros setenta años, vendiendo telas y tejidos

En 1984 el Estado adquirió el lugar para él el nuevo Centro Belga del Cómic. Éste proyecto, ideado en 1980 y que tenía el consentimiento de Hergé, autor de Las Aventuras de Tintín; abriría sus puertas el 3 de octubre de 1989. El destino de las instalaciones estaba destinado no solo a mantener viva y difundir la historia del cómic, sino también a dotar de una segunda época de esplendor al edificio de Horta, con más de 100 años de historia al día de hoy.

Centro Belga del Cómic

No obstante, sería necesaria una reforma para poner a tono el deteriorado edificio que permitiera albergar el museo promovido por una asociación sin fines lucrativos, apoyada por la asociación francófona y flamenca de autores de Cómic. Las tareas de restauración del edificio fueron dirigidas por la Régie des Bâtiments de l’Etat en 1987, poniendo los estudios previos en manos del arquitecto Christian Lelubre. La renovación estuvo a cargo del joven arquitecto Pierre Van Assche (Cooparch).

Éste introdujo elementos claramente modernos en el espacio, poniendo en contraste y resaltando aún más la arquitectura de Horta. Ésta había sufrido por muchos daños, por lo que fue necesario que la intervención de muchos artesanos especializados y dos años de trabajo, para devolverle el esplendor al espacio. Así, el renovado centro fue inaugurado el 3 de octubre de 1989 por los reyes de Bélgica, abriendo sus puertas al público tres días después.

El Centro Belga del Cómic cuenta con exhibiciones documentadas para su espacio de aprndizaje y embajada cultural. También se ha transformado en uno de los lugares más turísticos de la ciudad de Bruselas y ha logrado alcanzar reconocimiento mundial. Como valor del noveno arte, el mundo del Cómic, y la arquitectura Art Nouveau, se retroalimentan, ya que si un visitante es atraído por uno de estos dos temas, se va habiendo conocido también el otro aspecto del Centro.

En tal sentido, en 1986 Hergé con la colaboración de su equipo, ilustró a los personajes de Tintín en la escalinata de los Almacenes Waucquez, con lo cual el Centro Belga del Cómic cuenta con una imagen representativa propia. El Centro se encarga de mostrar la historia del cómic encuadrandose en la narración con imágenes, desde las pinturas rupestres, transitando por los copistas de la edad media, hasta la imprenta y los cómics modernos. Además aborda distintas partes y fases de este tipo de publicaciones:

  • El arte del guión.
  • El arte del lápiz.
  • El arte del entintado.
  • El arte del color.
  • El arte de lo digital.
  • El arte de la cubierta.
  • El arte de la edición.
  • Derechos derivados y derechos internacionales.
  • Dentro de la gama del género del cómic, están: el cómic realista; expresionista; la novela gráfica; el cómic infantil; para adolescentes; para todos los públicos;la tira familiar /el cómic familiar; histórico; la fantasía heroica; la ciencia ficción; el cómic antropomórfico;didáctico y el dibujo de prensa.

Así entonces, rápidamente se convirtió en un museo de tendencia y visión global, el Centro Belga del Cómic cuenta con muestras permanentes que sobrepasan la historia del cómic belga de inicios del siglo XX, hasta días más recientes, pero además dispone de una variedad de exhibiciones de carácter temporal de autores precursores de las historietas y que el centro hace honor en sus trabajos expuesto, pero además hay diversos autores, como son:

Centro Belga del Cómic

Hergé; Franquin; Peyo; Morris; Greg; Hubinon; Roba; Tillieux o Walthéry, al igual que de otras maneras o ediciones de cómic. En el Centro Belga del Cómic, predomina el cómic flamenco, ocupando un lugar preferente. Posee también la biblioteca más grande de cómics y un centro de documentación accesible al público, de un tamaño tal, que no cabe en el edificio Horta. Por si esto ya parece mucho, además el centro organiza encuentros entre los autores y el público, cursos de cómic durante el transcurso del año escolar y en temporadas vacacionales.

El Centro Belga del Cómic (Centre Belge de la Bande Dessinée o CBBD), se creó con la intención de rendir tributo a la apego belga por los cómics (o bandes dessinées), al igual que otros dibujantes de talla mundial. Este extraordinario Museo, representa una consumada atracción a los seguidores de las historietas, en pleno corazón de Bruselas, el Comics Art Museum lleva 30 años honrando a los creadores y héroes del Arte Noveno.

Las exposiciones permanentes regularmente son renovadas, al tiempo que ofrece un programa diversificado de exposiciones temporales permiten a los visitantes descubrir los innumerables aspectos del arte de los cómics. Dentro de los personajes que tienen un hogar permanente en el Centro, están Tintín y los Pitufos, quienes lideran el camino hacia nuevas aventuras, un encuentro con un mundo donde la creatividad no tiene límites.

centro belga del comic

Características del Centro Belga del Cómic

El Centro Belga del Cómic, cuenta con una arquitectura de lujo, pues la estructura del edificio es principalmente de hierro, lo que permite la creación de grandes claraboyas de cristal, para que la luz entre hasta el centro del edificio. Los forjados son de revoltones cerámicos. Las paredes de la planta baja están forradas de piedra, cosa que le da un aspecto pesado y sólido. Conforme el edificio crece en altura su espíritu ligero y transparente se hace más evidente.

La fachada está compuesta por siete módulos prácticamente iguales que componen un frente simétrico. El edificio cuenta con dos entradas, una en el módulo central y otra en uno de los extremos. Pese a la aparente rectitud de la fachada, la piedra que enmarca las cristaleras toma formas sinuosas propias del modernismo. Éstas también se manifiestan en detalles como rejillas y carpintería.

Aparentemente el edificio tiene dos plantas con grandes cristaleras, sin embargo, desde dentro hay medias plantas que multiplican el espacio y crean cuatro alturas diferentes.

La estructura estaca por su salón central y la gran escalera que arranca desde él. Este espacio, con su centro a doble altura está iluminado a través de un gran techo acristalado. La planta baja del vestíbulo se caracteriza por tener paredes y columnas de piedra, suelo de mosaico y parte del techo hecho de cristal decorado. En el centro del espacio también hay una lámpara modernista a modo de mobiliario urbano de la galería comercial.

La cubierta es de hierro y cristal lo que deja pasar mucha claridad y luz natural de la claraboya hasta la planta baja, donde se localiza la entrada. En esta sección el piso bajo se divide en dos alturas, gracias a las medias plantas añadidas durante los años de 1912-1913. En estos lugares están la tienda, la biblioteca, la cafetería y algunas áreas de exposición del Centro Belga del Cómic.

La parte superior del edificio tiene una apariencia más ligera que la parte inferior, debido a que sus paredes ya no son de piedra, sino que en éstas destaca la ligereza de la fina estructura de hierro. En el primer piso se ubica el bar y más áreas expositivas repartidas entre el piso principal y el medio piso de arriba. En el interior sobresalen los finos pilares metálicos, la estructura de hierro y vidriado de la cubierta y los diseños modernistas de barandillas, acristaladas y pavimentos.

Espacios

Luego de la rehabilitación, la cual se centró en la adecuación de los ambientes concebidos por Víctor Horta par el museo del cómic. Ya que todo el edificio, incluyendo su fachada y su bella escalera, estaba considerado como acervo belga, por lo que se puso especial cuidado en la restauración de todos los detalles, para adaptarlo a las características requeridas para el funcionamiento del Centro Belga del Cómic.

Centro Belga del Cómic

Como se evidencia, la infraestructura del Centro Belga del Cómic, destaca por sus innovadores y cómodos espacios para ofrecer a los amantes del Cómic confort durante su estancia en dicho centro. A continuación se especifica más al detalle lo que encontrará el visitantes y como están compuestos las áreas:

  • La Galería: esta área se relaciona a las novedades del mundo del cómic. A través de muestras temporales que cambian cada mes se invita al visitante a descubrir las nuevas obras y tendencias. En las exposiciones se varían las ilustraciones originales de las publicaciones más recientes.
  • La biblioteca: seguramente tiene la colección de cómics más grande del mundo. Ésta puede ser consultada también por internet. Aunque los seguidores del cómic se quedan maravillados cuando asisten a la biblioteca del Centro Belga del Cómic, y pueden ver y hasta revisar sus ediciones y demás material relacionado con este apasionante hobby.

Asimismo, el Centro Belga del Cómic o museo cuenta con diversidad de espacios en su interior, divididos por zonas o áreas que permiten su clasificación y visitas conforme al gusto o requerimiento particular de sus visitantes, su disposición está como sigue:

  • En la primera parte se encuentra una corta muestra exhibida alusiva a la creación de los cómics, desde el origen de la idea, hasta que adquiere forma visual y se prepara para la impresión.

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  • En otra zona conocida como Espace Saint Roche se disponen cíclicamente una selección de las más de seis mil obras originales que posee el museo, muchas de ellas desempolvadas  de las papeleras de las oficinas de los principales editores.
  • Otra área del Centro Belga del Cómic conocida como le Musée de l’Imaginaire, se eleva al nacimiento del tebeo, desde el estudio de los protagonistas clásicos del cómic.
  • En tanto en la planta superior, las exposiciones se concentran en el cómic actual, basado sobre todo en obras satíricas, políticas y eróticas. (Ver artículo: Museo Oceanográfico).

Obras

La visita al Centro Belga del Cómic, se inicia en la planta baja, en la sala de Victor Horta, allí el acceso es gratuito, es una muestra referente a Víctor Horta, donde se rinde homenaje a este gran arquitecto modernista belga, que construyó este infraestructura en 1906, para los almacenes textiles del barón Charle Waucquez. Luego de conocer esta sala, el mundo del cómic pasa a ser el protagonista con salas plagadas de divertidas estatuas de héroes de las caricaturas, como el capitán Haddock y una copia del “cohete a la luna” de Tintín.

Centro Belga del Cómic

También hay un magnífico salón que explica desde la A a la Z, el momento en que el creador y quien hace el guión la historieta, cómo se elaborar los bosquejos en blanco y negro, cómo los diseñadores gráficos los disponen en tiras y los pasos colorearlos desde la acuarela hasta las plumas con punta de fieltro. Hay originales y bocetos de cómics, del proceso de creación. Otra parte es la galería dedicada a objetos que datan de la Edad Media, con dibujos y colorantes.

Luego hay otra sala representativa de la evolución de la tira cómica, desde sus modestos principios en Estados Unidos, a finales del siglo XIX, cuando fue creada por la prensa dominical como un novedoso instrumento de venta, pues los lectores compraban las sucesivas ediciones semanales para seguir las aventuras de los personajes dibujados.

Otras muestras que ocupan un lugar relevante, son las décadas de 1920 y 1930, cuando se lanzaron en Bélgica las revistas destinadas exclusivamente a las tiras cómicas como Spirou, la revista de Tintín, y Pilote. Y finaliza esta galería con el resurgimiento del gusto por el cómic actual, en el que Bruselas probablemente sea la ciudad con la proporción más grande en el mundo de artistas dedicados a las historietas, tanto para niños como para jóvenes y adultos.

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Le sigue otra sección entera del museo dedicada a Tintín, donde pueden apreciarse los cambios en los dibujos de Hergé a través del tiempo, así como la creciente sofisticación de sus temas, como Tintín y los Pícaros o Tintín en el Tíbet.

La mayor parte de los dibujos originales para historietas, desde los que se arrojan al cesto de la basura una vez que se imprimen y no gustan. También hay una biblioteca completa, un café y biblioteca. Los más pequeños pueden fotografiarse con las figuras de Tintín, los Pitufos, Marsupilami o Spirou.

Por último se debe acotar, que  el Centro Belga del Cómic, cuenta con una amplia colección de más de siete mil dibujos originales. Cómo son frágiles y no pueden exponerse a la luz del día por demasiado tiempo, su exhibición se visualiza en el Espace Saint Roch. Y siempre hay una exposición temporal, entre las que destaca la que se dedicó en 2008 a los Pitufos con motivo de su 50 cumpleaños.

 Centro Belga del Cómic

Biografía de Victor Horta

Victor Horta, nació en Gante, Bélgica el 6 de enero de 1861 y murió el 8 de septiembre de 1947. Arquitecto precursor del Modernismo. Descendiente de un modesto zapatero; se formó en violín por un corto tiempo, resultando expulsado del Conservatorio por mala conducta, durante 1876, con 15 años, se trasladó a la Academia de Bellas Artes en Francia, para formarse como arquitecto, en la especialidad de Dibujo Arquitectónico. Trabajo en París, y regresa a Bélgica luego de 2 años, por la muerte de su padre.

Para 1881 se casa con Pauline Hervé, teniendo con ella una sola hija, y se divorció en 1906, alojandose en Bruselas, donde reanuda sus estudios de arquitectura en la Academia des Beaux-Arts, combinándolos con la actividad profesional.

Luego de sus primeros trabajo arquitectónicos, como la Casa Autrique (1893) o el Hotel Tassel (1895), en las que expresó todos sus conocimiento y de los arquitectos Jules Dubuisson y Alphonse Balat (autor de los invernaderos Reales de Laeken), Horta realizó varios trabajos del Art Nouveau como su propio hogar, el hoy Museo Horta, en 1901.

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En el momento que se solicitó el proyecto de los Almacenes Waucquez, estaba la cumbre de su obra. No obstante, ello estos no son los almacenes iniciales que planificó, ya que en 1903 desarrolló los Almacenes A l’Innovation. Por tanto, una vez más, el arquitecto aplicó el metal y la cristalera para crear un espacio llena de claridad.  (Ver artículo: Leonardo da Vinci).

Así nació un espacio que muestra la asociación de la nueva sociedad de consumo moderna con el arte modernista. El barrio en el que se emplaza el centro era singular en la época por ser una zona industrial y mercantil, donde convergen numerosos conventos y un cuartel con sus militares, que cerró en 1905. La Rue de Sables también vio nacer y crecer a una parte importante de la prensa belga:

L’Etoile Belge, L’Indépendance Belge, Le Peuple, La Cité, Het Laatste Nieuws, Het Nieuws van de Dag y De Nieuwe Gids, Panorama, Libelle, y Mon Copain entre otros. Luego de innumerables y reconocidas obras, Víctor Horta trabajó en lo que hoy se conoce como Centro Belga del Cómic, donde desplegó todo su saber y hacer modernista. Y que pese a las remodelaciones sufridas, mantiene su esencia y belleza original.

¿El porqué el Centro Belga del Cómic?

El origen del Centro Belga del Cómic, seguramente obedece a que Bélgica es cuna de reconocidos exponentes del Cómic europeo, su producción de historietas es mundialmente famosa por los precursores del Cómic en ese País, como fueron Hergé y André Franquin, pero también la pasión por las historietas que mueve a sus habitantes y por el lanzamiento de nuevos autores cada año. Lo que permite sin duda contar con espacios dedicados y exclusivos para acoger a sus promotores y seguidores. (Ver artículo: Museo Británico de Londres).

El trabajo que vienen realizando sobre el tema, y el impulso que reciben por parte de editoriales reconocidas e independientes, que se ha logrado dar vida a una escuela propia, con una identificación arraigada y de valor internacional. Un simple recorrido por tiendas especializadas y quioscos a lo largo de todo el país puede representar una atracción imperdible, apta para todo público. Entonces, no podía faltar su Centro Belga del Cómic.

Los Belga son tan apasionados, que ponen gran esfuerzo en cada publicación y la excelencia de la población, siendo en la mayoría de los casos notables, con pliegos ilustrados con coloridos y con un trazo impactante. Tintín, que tiene su propia tienda oficia en Bruselas, es uno de los más solicitados. En cualquier ciudad se consiguen ediciones limitadas y antiguas que actualmente tienen valor de colección.

Centro Belga del Cómic

Principales corrientes del Cómic

Hay dos escuelas predominantes en la tradición del cómic belga, la de Marcinelle, por una parte, que nace con la revista Spirou en 1938 y toma el título del protagonista creado por Robert Velter y Blanche Dumoulin. Siendo que dejaron su huella genios del género como Morris (Lucky Luke), Peyo (Los pitufos), Jijé (Jerry Spring).

También está Franquin, quien llevó la industria del cómic belga a otro nivel. Los dibujos característicos de este movimiento, destacan por el uso de recursos humorísticos, la utilización de onomatopeyas, como elemento primario, viñetas redondeadas y personajes alejados de la figura mimética clásica.

Asimismo, está la reconocida Escuela de Bruselas, allí brilló Hergé, y que es admirada por dibujantes de todas las formas, inclusive en Japón ha sido bien aceptado, donde el cómic de igual forma tiene presencia pero con fuentes totalmente distintas a los occidentales. Aquí ya muestran dibujos más reales, guiones que se sostienen en el estilo documental, con mucho texto por página y viñetas preferentemente cuadradas.

museo belga del cómic

Bélgica ha logrado hacer el cómic un estandarte cultural, se apropió de un universo narrativo que aún hoy sigue evolucionando, al punto de convertirse en un referente histórico. La manera como Bélgica ha capitalizado y fortalecido su propia cultura relacionada con los Cómics, ha conllevado de manera inexorable a contar con su propio santuario, cristalizado a través del Centro Belga del Cómic.

Personaje principal del Centro Belga del Cómic

Como protagonista principal, se encuentra en el Centro Belga del Cómic, el infaltable Tintín. El más famoso reportero del mundo, nacido el 10 de enero de 1929 en algún lugar de Bruselas. El joven Tintín es un héroe excepcional, que ya desde su nacimiento era un periodista con gran talento.

En compañía de su leal perro Milú iniciaron su aventura inicial en el Petit Vingtième. Rodeado de sus amigos, fueron por el mundo y experimentan cientos y cientos de acontecimientos que serán traducidas en alrededor de 80 idiomas y devoradas por 230 millones de lectores cautivados.

Centro Belga del Cómic

Sus acontecimientos de desarrollan en las 4 esquinas del mundo, no se puede negar que Tintín sería de ayuda como introducción geográfica. Mucho antes de la llegada de las pantallas, cantidad de lectores seguirán al incansable reportero de los paisajes de todo el mundo. Charles de Gaulle dijo que Tintín era su “único rival internacional”. Él, que denunció el sistema soviético, luchó contra la mafia americana, apoyó a los oprimidos en Sudamérica y Asia, e incluso fue a la luna quince años antes que los americanos.

En el Centro Belga del Cómic, todo se desenvuelve en torno al vigilante fijo del lugar, que no es otro que Tintín. En este  museo del cómic se hace honor especial al protagonista, incluso tiene su propio espacio para él solo, como honor al periodista creado por Hergé en 1929, el cual ha sido traducido a cuarenta idiomas, logrando vender más de 140 millones de copias de sus cómics en todo el mundo.

Para los Belga este Centro o museo es un de culto a sus personajes de sus historietas favoritas, de hecho la mayoría de los cómic dispuestos en el lugar están en francés. Se debe recordar que la idea primaria nació en Bélgica donde la población no solo se identifica con los personajes de sus historietas favoritas, sino que se han dedicado a coleccionarlas; de donde nació la idea de llevar a cabo el proyecto del Centro Belga del Cómic; significando un punto de encuentro y de intercambio social de ideas y opiniones en torno al tema.

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Otros personajes

En el Centro Belga del Cómic, como ya se refirió, su personaje emblemático es Tintín; pero también se pueden categorizar como figuras centrales del Centro a Milú y el capitán Haddock, cuyas figuras se pueden reconocer durante la ruta del cómic por Bruselas. Junto a ellos, también están y como representantes de este particular estilo artístico, otros grandes referentes como Spirou, Lucky Luke, Blake y Mortimer y hasta Los Pitufos, pequeños y azules. Destacan también otros personajes como: (Ver artículo: Museo Interactivo de Economía).

  • Hernández y Fernández : estos torpes y expertos en enredos y malentendidos de toda índole no gemelos ni hermanos, se diferencias por la forma de su mostacho Estos 2 agentes con sus míticas acrobacias del verbo son la versión opuesta del padre y el tío de Hergé, dos gemelos, ambos con un idéntico y característico bigote, quienes nunca salían sin sus bombines.

  • Capitán Haddock: junto con Tintín en «El cangrejo de las pinzas de oro» y a partir de ahí serán inseparables.
    Con su viejo y aristócrata nombre(Archibald) y su apellido que recuerda a pescado frito, es un hombre de buen corazón y con mal humor en la misma medida. Sus ataques de ira son tan legendarios como sus insultos y su tendencia a beber whisky.

    Centro Belga del Cómic

  • El Profesor Silvestre Tornasol:  científico con visión. Hizo el cohete atómico para llevar a Tintín a la luna en 1954, no obstante Armstrong iría en 1969. El nombre que Hergé le dio en el cómic original fue “Trypho” (tomado de un amigo fontanero de Hergé), inseparable de su amado péndulo, es la representación poética del famoso erudito suizo Auguste Piccard, catedrático de la Universidad Libre de Bruselas. Sus despistes solo pueden ser igualados por su sordera.
  • Bianca Castafiore: hija de espíritu de Maria Callas y la tía de Hergé, quien enseñó a la familia Remi las actuaciones más difíciles de las mejores arias de ópera. Este heroína comparte la famosa pasión de la cantante por las joyas, ambas visten orgullosas y cantan sobre ellas con sus personales definiciones del “Área de las joyas”.

Como se evidencia, tras la tranquila seriedad que parece reflejar la capital belga, Bruselas, se esconde una larga tradición en el mundo de la viñeta. Lo hace en realidad toda Bélgica, tanto que sus dos escuelas han sido base de aprendizaje para otros grandes artistas europeos. Tal es el caso de Goscinny, uno de los creadores de los galos Asterix y Obelix, uno de los más famosos creadores de cómics, y que siempre reconoció la influencia que en su estilo tuvo la Escuela de Bruselas.

 Centro Belga del Cómic

Como un dato curioso es que Bélgica cuenta con 2 estilos diferenciados con dos escuelas que siempre han estado en sana competencia, la de Charleroi, de colores más planos e historias mucho más fáciles e infantiles, a la cual pertenece Spirou, y la de Bruselas, de colores más logrados e historias mucho más complejas e incluso de adultos, y a la que pertenece como claro ejemplo el reconocido reportero Tintín, quien como bien se refirió hace gala con su presencia en el Centro Belga del Cómic.

Es tal la significancia del cómic belga que Bruselas ha deseado reconocer a sus personajes más estimados con una exhibición mural por sus callejuelas. En realidad tiene ya más de  años haciéndolo, cuando se iniciaron las decoraciones de las primeras fachadas con dibujos en representación de estos personajes.

Así luego, la cantidad ha ido creciendo con nuevas aperturas y dibujos hasta lograr las ya más de cuarenta paredes pintadas. También hay presencia en las paradas de metros y de buses, e incluso estatuas, ello además de las muestras en el Centro Belga del Cómic.

Ubicación

El Centro Belga del Cómic se enmarca en el Nº 20 de la Rue des Sables de Bruselas, Bélgica. Esta ruta se localiza en el viejo casco de la capital belga a unas cuadras de la Grand-Place y del Jeanneke-Pis. En la misma callejuela se ubica la Fundación y Museo Marc Sleen. Muy cerca también se está la estación Gare de Bruxelles-Congrès. En caso de llegar a pie al Centro Belga del Cómic, también está disponibles distintos medios de transporte público:

  • En Metro: Botanique, líneas 2 y 6; De Brouckère líneas 1 y 5; Rogier, líneas 2 y 6.
  • Tranvía: De Bourke, líneas 3, 4, 31, 32 y 33.
  • Autobús: Anspach-de Brouckere, líneas 29, 38, 63, 66, 71 y 86.

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